La visión de un “mecánico de oficio”

Entrevistamos a Diego Maldonado, uno de los mayores referentes de la mecánica de ciclismo actual. Con claridad didáctica, nos transmite su visión desde la experiencia de quien viene haciendo un camino sólido en el mundo de la bici, a través de múltiples etapas de trabajo y proyectos. No te pierdas sus respuestas que nos dejan siempre un aire fresco para reflexionar.

¿Qué rol juega el mecánico de alta gama en el mundo del ciclismo local actual?

Personalmente trato de transmitir confianza a mis clientes a la hora de recibir su bicicleta para una reparación o diagnóstico, también al momento de ofrecer una buena opción intento aconsejarlos lo mejor posible cuando buscan asesoramiento.
Por eso creo que un buen mecánico no sólo tiene que tener la capacidad de reparar, testear y mejorar cualquier parte de una bicicleta, sino saber transmitirlo ya que, en definitiva, es lo que termina de cerrar el ciclo de una buena relación y continuidad de ambas partes.

En realidad, no sé si el término correcto sería el de “mecánico de alta gama” ya que en los últimos años comencé a ver las cosas como “mecánico de oficio”, y eso es lo que hoy me hace sentir muy identificado. Creo que el secreto está en entender cuáles son las necesidades del ciclista más que el problema técnico de su máquina.
En este punto, el mecánico de oficio juega un rol primordial, y es el que le da la importancia correspondiente a cada caso y trata con la suficiente seriedad a cada tema.

Por eso pienso que ese es el rol, transmitir confianza para que el ciclista pueda exprimir su máximo potencial físico teniendo la seguridad plena de que su vehículo no le va a fallar.
Sólo sabiendo de lo que se habla, y haciéndolo con propiedad, se puede lograr.

¿Qué tan “autodidacta” es el oficio de mecánico de bicis en general? ¿Cuál es su “escuela”?

Actualmente, el mecánico de bicicletas se halla realmente informado y ha subido el nivel técnico en muchos aspectos, hay una nueva camada de personas que está incursionando en este ámbito y eso le hace muy bien a los talleres. Muchos de los mecánicos de “la vieja escuela” se han quedado atrás en información y no se actualizaron a tiempo, lamentablemente, en cierto modo, esto hace que algunos locales queden relegados solamente a vender y reparar bicicletas de gama baja.

En algún punto, el mecánico autodidacta es el que hace que el comercio al que pertenece se pueda destacar del resto, ya que él es el único que se puede actualizar constantemente con la experiencia de años de haber solucionado temas, sin manuales ni internet. Sólo estos (son muy pocos) podrán saber cuáles son los toques mágicos que hacen que las bicicletas vuelen.

En otro orden, la intervención de las marcas y los distribuidores es prácticamente nula con respecto a la capacitación mecánica. No veo objetivos muy claros en ese sentido.
En mi caso, el haber crecido dentro de todo esto fue mi escuela y la de la gran mayoría de mecánicos que actualmente sobresalen.

Siempre que veo y elijo a un nuevo ayudante “aprendiz” puedo leer en su mirada y su forma de trabajar, las ganas, la pasión, el ansia de aprender, que en la mayoría de los casos nace de la necesidad misma. En los casi 20 años que tengo de oficio puedo decir que los mejores ayudantes que tuve fueron personas sencillas, de bajos recursos económicos, a los cuales la situación de aprendiz los puso en un lugar en el que se sintieron muy cómodos y fue donde pudieron desarrollarse creciendo al máximo.

¿Cómo asimila un especialista de tu jerarquía la veloz evolución tecnológica de los productos?

Tengo la gran suerte de trabajar en la misma zona desde hace muchos años, y esto generó un ida y vuelta muy importante con mis clientes ya que le he cambiado varias veces la transmisión completa por desgaste al “mismo” usuario, y  he visto la evolución de los ciclistas a nivel técnico por mucho más de una década seguida. Suspensiones, cuadros, transmisiones, manubrios, asientos, frenos… conozco a ciclistas desde que utilizaban sus bicicletas con rígida y cantilever hasta que pasaron a 27 y v-brakes y luego a discos, cuadro de aluminio y suspensiones hidráulicas. Ahora, todos estos se están pasando al carbono y en algunos casos (no todos), al 2×10.

Los cambios técnicos y mejoras tecnológicas siempre fueron revisadas, aprobadas o desaprobadas; pero fundamentalmente observadas, ya que el mecánico de oficio no es el que quiere venderle todos los años la última novedad por un simple rédito económico. Este tiene cautivo a su cliente por ser sincero en su asesoramiento y por darle siempre en el clavo con las reparaciones, ya que a la larga “el ciclista” es quien tiene que realmente asimilar el cambio y hacerlo con convicción.

Para el mecánico, al estar compenetrado en el oficio, es como si las modificaciones y mejoras se llevasen en la sangre, entonces se tarda sólo un tiempo breve en asimilarlas para, finalmente, seguir siendo “especialista” (con todo respeto) también en lo nuevo.

Ante la diversificación de producto, ¿existe la especialización por marcas, sistemas y modalidades de práctica del usuario, o se tiende a una formación integral?

Se tiene una formación completa de todo, obviamente existen tendencias y estas se dan por el tipo de producto al que uno se encuentra acostumbrado a trabajar, pero las leyes básicas de la técnica siempre son las mismas y son aplicables en todos los esquemas, sea la marca que fuere.

Si un buen mecánico está acostumbrado a trabajar con una marca no tiene por qué tener problema en hacerlo con la competencia o con un tercero o cuarto en discordia, simplemente renegando más o menos se trata, en los posible, de aplicar todo el conocimiento que se tiene para solucionar un problema más allá de la marca y sin discriminar.

Ahora,  hay tendencias y estas en muchos casos no son el modelo ideal a imitar, pero la verdad es que “el cliente siempre tiene la razón”, si esta es la que realmente le da confianza para seguir adelante.

Pensando en que el profesional del taller desarrolla una nutrida visión crítica basada en la experiencia acerca de cada componente, ¿puede ser un buen orientador de compra para el aficionado?

Por supuesto, el mecánico de cada ciclista es el más apropiado en dar el consejo justo en cuanto a los ajustes finos en las transmisiones de las bicicletas. Volviendo un poco a lo anterior, es siempre el que termina conociendo más a las bicicletas de sus clientes, que los ciclistas mismos y de esta manera siempre van a tener un asesoramiento justo y sincero al respecto.

Pero ojo, ese es justamente el desafío: encontrar el equilibrio justo entre la fidelidad con el ciclista y que le sirva al taller como negocio. Por eso en muchos casos es imprescindible tener en cuenta que no siempre que la bicicleta visita al taller hay que hacerle sentir el rigor del pago al ciclista. En muchas ocasiones, y más si el cliente le hace regularmente los service (y que son mucho mas sencillos luego de conocer a la maquina), con sólo un “no es nada” es más que suficiente, ya que la sumatoria de clientes (pacientes satisfechos) son los que terminan de hacer que esto sea sustentable en años.

Hablando en términos generales, ¿hasta dónde es aconsejable que el usuario común se aventure en la mecánica de su bicicleta?

La realidad es que si el usuario común sabe cómo hacerle una buena limpieza a su bicicleta, está bueno que esté pendiente de los cambios de cadena o de el reemplazo de las pastillas de frenos también.

Ahora, hay que ser conscientes de que un usuario nunca va a tener la fluidez necesaria como para dejar en óptimas condiciones a una bicicleta de gama alta, y más si esta tiene algún desperfecto técnico complejo.

Lamentablemente, por más aficionado a la mecánica de bicicletas que sea el ciclista, hay puntos donde me parece imposible que puedan incursionar, como los ajustes finos o los centrados de las ruedas.
Esos son puntos donde el orgullo nunca llega.

¿Qué proyectos estás desarrollando actualmente?

Para este año estoy realmente enfocado en las clínicas de mecánica, ya que es el 5to año consecutivo que las realizo y ya hay mas de 30 personas confirmadas para el ciclo que comienza. Va a participar gente de Corrientes, que viaja especialmente para las charlas, también de La Plata, Zona Sur, Zona Oeste, etcétera. Esperemos que se repita el éxito de InfinitoBikes de Tandil, que nació gracias al las clínicas de mecánica 2010.

Por otro lado, estoy muy entusiasmado con la apertura de nuevos locales dealers de nuestras marcas, ya que se nota el entusiasmo con que emprenden los proyectos y eso está muy bueno para el esquema de trabajo que planteamos.
Estoy muy conforme con el proyecto que llevamos adelante con mi socio, Pablo Carabelli, con base en el nuevo local comercial The Bike Company, nuestra marca, y la distribución a nivel país de Exact y Orbea con la firma Ride a Bike srl.

También me encuentro abocado al desarrollo de nuevos cuadros, diseños de geometrías, elección de tuberías, materiales, gráficas y componentes para la línea Exact 2012.

Y, finalmente, con una expectativa muy grande por el desarrollo del team Orbea/Upgrade-st que hará su debut este año de la mano de los hermanos Fabián y Javier Lescoulié junto a sus riders. Ya que, en definitiva, estos ciclistas se encuentran entre lo mejor de la Argentina con un proyecto aliado muy serio, y piensan poner a Orbea a la altura de las circunstancias, como es costumbre de la marca en el resto del mundo.

¿Cuál será, a tu parecer, el próximo salto cualitativo en la mecánica de las bicis de gama?

Creo personalmente que va a ocurrir algo muy parecido a lo que sucedió con  la desaparición de las manijas Dual Control, con los sistemas de cambios de 2×10 ya que actualmente hay muchos ciclistas que se están pasando por moda y no por reales ventajas técnicas, como sucedió en aquel momento (año 2003) si mal no recuerdo.

Entonces, lamentablemente, no lo veo como un salto, sino como un retroceso que indefectiblemente va a suceder, por lo menos en Buenos Aires y alrededores, durante los próximos años.

El tiempo dirá…

Para finalizar, contanos alguna anécdota jugosa que te haya sucedido con los “fierros”.

Anécdotas hay millones, pero realmente no sé si viene al caso elegir una solamente, pienso que sería muy injusto para el resto y también que tardaría siglos en elegirla.

Pero les dejo algo para su imaginación, una abierta:

Imagínense un tema técnico que no deja dormir a un cliente…
Entonces, éste lo llama desesperado al mecánico y le dice “tengo la rueda delantera frenada y es el freno a disco”.

“Bueno, tráela que la revisamos” le dice el mecánico y él la lleva al instante sin titubear. Al momento de revisarla se cuelga la bicicleta en el pie de armado y se hace girar la rueda delantera para ver cuán frenada está.
El mecánico nota con gran asombro que la rueda gira una y mil veces sin parar durante un par de minutos, entonces éste lo mira al ciclista y le dice incrédulo “pero no veo que esté frenada”.
“¡Pero cómo que no!” dice el ciclista, y hace girar la rueda él mismo nuevamente, pero mucho más despacio. “Mirá cómo se frena”, agrega.

La rueda, en vez de seguir girando suavemente hasta quedar en reposo, realiza una frenada lenta hasta cero y en seco, sin oscilar hacia atrás unos milímetros y luego para adelante tipo vaivén. El mecánico advierte que esto es justamente lo que cuestiona el ciclista.

Prueban nuevamente y la rueda se queda parada luego de girar durante mucho tiempo, pero queda totalmente estática y no volviendo lentamente en dirección opuesta por unos milímetros pendulantes como lo hacen habitualmente las ruedas.
Habría que buscar una explicación (que la hay) para cada caso inexplicable. Sólo que en este justamente da la casualidad de que a veces lo hace y otras no.

Por supuesto, el mecánico controla que las pastillas no estén tocando el disco y efectivamente no lo están; también retira la rueda y revisa que la maza esté en buenas condiciones y está todo en orden;  ”seguramente debe tener algo de desgaste…” dice el técnico, “o quizás puede simplemente estar apenas frenada pero sólo por un tema de fábrica,  nada para prestarle real importancia ya que la fuerza que hace la rueda al girar hace que ese pequeño roce o frenado (que es como inexistente) no influya en lo más mínimo. Sería como que un mosquito quisiera frenar a un elefante…”.

Este caso, como muchos otros, no afecta para nada a la mecánica de la bicicleta, pero puede nublar en parte algunos temas que no tienen nada que ver con la misma.
Este tipo de defecto, tan imperceptible, es simplemente un capricho de la mecánica que lamentablemente se da por factores totalmente externos y extraños, en muchos casos se vuelve hasta una obsesión de dueño, pero hay que saber tomar una lectura del hecho en si y de eso se trata este oficio, de hacer entender, de saber reparar y, por sobre todas las cosas, poder transmitirlo con mucho respeto, sabiendo siempre que la bicicleta es más que una bicicleta.

Para conocer mejor parte de los proyectos de Diego, te invitamos a visitar:
http://www.exactbikes.com.ar/
http://www.exactblog.com.ar/

Comentarios

4 respuestas a La visión de un “mecánico de oficio”

  1. Todo un Groso, Gracias Diego por brindarte de ésta manera.
    El ciclismo te lo agradece.

    • Gracias a uds, Fabian!!
      Realmente estan haciendo un trabajo impresionante.
      Es un placer para mi que me hayan tenido en cuenta para esta entrevista. Esto es algo que hago con mucha pasión.

  2. angel menini

    hola carlos y javi la verdad me dejaron helado muy buena produccion los felicito, y les deceo de corazon toda la suerte del mundo, se que son buena gente y estoy plenamente seguro que les va a ir muy bien, estoy muy orgulloso de haber compartidos con ustedes muchas carreras mas alla de haber sido contrincantes,lastima que no me van alcanzar mas en la categoria, jaja bueno chicos sigan para delante un abrazo enorme

    “EL FLACO MENINI”

    • Gracias flaco, sos un groso y, como tal, tus palabras ahondan en lo mas profundo de nuestro ser.
      El envión es grande y la motivación más, trabajaremos duro en la concreción de los sueños.